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Max Nemtsov: “Comenzamos a traducir por un gran amor”

Entrevista con el traductor.

07 de marzo de 2018

Foto por Dmitry Nezhdanov

Maxim Nemtsov es uno de los traductores más famosos del país (si es que la palabra “fama” puede aplicarse a personas de su profesión). Su reconocimiento es escandaloso, pues en un momento se atrevió a “atentar contra lo sagrado” y volvió a traducir la novela de Salinger “El guardián entre el centeno”. Sin embargo, Nemtsov ha sido y sigue siendo un maestro muy buscado, capaz de resolver complejos problemas creativos y técnicos.

Hablamos con Maxim sobre su profesión, exclusividad en el entorno de la traducción y nuevas novelas extranjeras que pronto se lanzarán en ruso.

¿Son los traductores de hoy una casta exclusiva?

Ojalá ya no. Y gracias a Dios que una persona, dotada de talento, deseo y la capacidad de traducir, pueda tener demanda y traiga al editor algo de sus preferencias. Porque, por lo general, las personas comienzan a traducir por un gran amor, y no necesariamente por la naturaleza misma de la actividad -puede ser el amor por el autor o por la obra.

Supongamos que alguien descubrió un hermoso libro, lo tradujo, se lo dio a sus amigos para que lo leyeran y luego lo presentó al editor. Tales cosas aún ocurren, y el sistema soviético, cuando la traducción literaria era un medio de sustento para las esposas de los funcionarios diplomáticos, ya no existe, espero. Tal vez me falten algunos datos, pero no lo he observado en los últimos quince años.

Sin embargo, todavía encargan de traducciones a personas conocidas. ¿O puede un traductor joven recibir un pedido de una editorial importante?

¿Por qué no? Para hacerlo, necesitará de ciertas habilidades, destrezas y algunas cualidades personales, por ejemplo, la confianza en que produjo una traducción brillante. Si su manuscrito no es aceptado y lo quema en la chimenea, abandona la profesión, entonces simplemente no tiene suficientes ganas de ser aceptado; pero si está convencido de que es una obra brillante y que lo tradujo bien, siempre encontrará la oportunidad de publicar su traducción en alguna parte.

Hace algún tiempo, su “Tienda de idiomas” era una plataforma en la que se podía publicar cualquier traducción, pero el proyecto se dio por terminado. ¿Es posible activarlo?

Desde 2003, no tengo tiempo para hacer esto, y creo que no vale la pena descongelar la “Tienda”. Ahora hay otros mecanismos para publicar buena literatura en traducciones de diferentes niveles. A mediados de los años 90, se inventó la “Tienda de idiomas” con el fin de acabar con los vestigios del sistema soviético de castas exclusivas. Lo dije abiertamente entonces y continúo hablando de eso ahora. Creo que la “Tienda” ha cumplido su función. Un tiempo después se publicaron las traducciones de muchas personas con las que habíamos comenzado a interactuar a distancia, algunas incluso se hicieron un nombre en el entorno de la traducción literaria. Todo salió bien.

En la “Tienda de idiomas” se publicaron muchas obras del siglo XX, usted mismo hizo algunas traducciones. ¿Qué considera usted más interesante para trabajar –los textos modernos o los del siglo pasado?

El siglo XX es más interesante para mí: los escritores se volvieron más audaces, escribían cosas más interesantes. No me gusta mucho la literatura de la “capa superior”, que a todos les encanta leer, que es literatura comprensible, a la que está acostumbrado el lector común y corriente. Shashi Martynova y yo vivimos dedicados a otra causa: es el programa “Oro oculto del siglo XX”, en que seleccionamos, traducimos y publicamos obras desconocidas, que no llegaron hasta nosotros o fueron olvidadas inmerecidamente, y no obstante, sin las cuales nuestra literatura moderna es como un niño sin piernas. Son libros que en el siglo pasado realmente hicieron un gran aporte a la cultura universal.

En el marco de este programa, el año pasado se hicieron seis libros, y este es un trabajo perfecto para mí. Desafortunadamente, ninguno de los editores lo paga ni lo pagará, por lo que recaudamos dinero para el proyecto mediante crowdfunding. Este año nos ocupamos principalmente de irlandeses. Van a salir a la luz dos libros irlandeses: “The Islander” de Tomas O´Crohan y “Irish Wonderful Tales” de James Stephens. Y también un estadounidense, que hice para mí mismo: “Las Enseñanzas de Don B” de Donald Barthelme. Para publicarlos recaudamos dinero por suscripción.

Usted no solo tradujo lo que aún no estaba en ruso, sino también aquellos textos que ya habían sido traducidos, me pregunto si trató de discutir con sus predecesores.

No, no hay nada que discutir. Además, ¿cómo? Cualquier traducción inevitablemente será una distorsión del texto original, aunque solo sea porque el traductor recrea el original en otro idioma. No era mi tarea “discutir” o “polemizar” con nadie: es mucho mejor y más productivo retomar la fuente y, si es posible, volver a leer el texto original abierta y objetivamente, y luego traducirlo, lo mejor que pueda, en la medida que se lo permitan sus conocimientos, habilidades profesionales y deseos. Las nuevas traducciones son un indicador de que un texto en particular no ha muerto, no quedó fosilizado en su época, sino que está vivo y sigue siendo relevante para las nuevas generaciones de lectores. Pero no he tenido muchos proyectos de traducción de lo traducido: de hecho, solo Salinger, una novela de Thomas Pynchon (“V”) y “Retrato de Dorian Gray” de Oscar Wilde (todos estos libros publicados por Eksmo). Aunque el último texto es, por supuesto, bastante moderno, este caso me demostró que a mí me agrada mucho menos traducir la literatura inglesa del siglo XIX que traducir, por ejemplo, la literatura estadounidense del siglo XX.

Alexandra Borisenko en el artículo “Salinger comienza y gana” señaló que los lectores simplemente no entienden hallazgos felices y, a menudo, consideran que una buena traducción es mala. ¿Por qué está pasando esto?

Es porque muchos no saben leer en absoluto, consideran que leer es un pasatiempo estrictamente agradable, de ocio, relajación, cualquier otra cosa, pero no como un trabajo. En su mayor parte, están convencidos de que no solo el traductor, sino también el autor están obligados a hacerlo cómodo y agradable para ellos. Sobra decir que es un gran error, y las tareas de la literatura no se limitan a garantizar solo el ocio. Además, el “amplio lector”, el lector común, se inclina por acercarse al libro como un producto de consumo y esperar de él un cierto conjunto de cualidades del consumidor. No hay nada de malo en eso, por supuesto, pero para cumplir con esas expectativas hay literatura de masas y “prescripciones literarias”. Prefiero no trabajar en este segmento del mercado.

Cuéntanos sobre las traducciones recientes. Acaba de ser lanzado el libro “Swing Time” de Zadie Smith, ahora estás trabajando en la novela “4 3 2 1” de Paul Auster.

Con Zadie Smith resultó entretenido. Por un lado, el editor me encargó de esta novela. Por otro lado, me pareció interesante resolver algunos de mis problemas al trabajar en este texto, porque de lo contrario cualquier trabajo pierde el sentido. Ahora a menudo nos reprochan a los traductores (y a los editores) el que se traduzca y se publique la literatura de los “hombres blancos muertos”. En este caso tenemos en nuestras manos la creación de una “mujer negra viva”. No lo hice antes y aproveché para probar. La novela de Zadie Smith, sin duda alguna, es relevante hoy, cuando todo el planeta está preocupado por la búsqueda de la autenticidad cultural y por cuestiones de autodeterminación nacional. Aparentemente qué tiene que ver Rusia con África y América, pero “Swing Time” me parece un libro significativo para un lector ruso competente y reflexivo.

Por cierto, una de las respuestas más apropiadas a la novela en el espacio virtual de habla rusa es la de Shashi Martynova, lo cual no es nada extraño, porque no solo el traductor, sino también el editor, y Shashi lo fue de este libro, son lectores más atentos y dedicados.

Es interesante hablar de la novela “4 3 2 1” de Paul Auster, pero es demasiado pronto, aún no está listo el texto en ruso. Le sugiero que lo retome cuando salga el libro.

Eksmo.ru


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