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TEATRO Y LITERATURA. MONTAJE DE “EL PROTAGONISTA” EN MOSCÚ, ESTRENO DE LA TEMPORADA

Actualizado: hace 5 días

El Teatro de Drama Pushkin de Moscú planteó un tema difícil desde todo punto de vista. Estudiar en la “Academia” es un gran privilegio, y cuando Nikita no va a clase de alemán, todos sus compañeros entienden que pasó algo grave. ¿Quién tiene la culpa? ¿La sociedad? O cada ser humano tiene derecho a decidir su destino, de eso hablamos con los creadores del espectáculo El Protagonista.
El Teatro de Drama Pushkin de Moscú planteó un tema difícil desde todo punto de vista. Estudiar en la “Academia” es un gran privilegio, y cuando Nikita no va a clase de alemán, todos sus compañeros entienden que pasó algo grave. ¿Quién tiene la culpa? ¿La sociedad? O cada ser humano tiene derecho a decidir su destino, de eso hablamos con los creadores del espectáculo El Protagonista.

Asya Volódina, la autora del libro: “No he intervenido mucho durante los ensayos, mi papel se limitaba, más bien, a aportar consultas, porque sí escribí la obra original y partí la narración en fragmentos, seleccioné lo que iba a entrar y lo que quedaría descartado. Sin embargo, tener una participación mayor en el proceso de montaje teatral, a mi modo de ver, no es lo correcto, pues un autor sigue siendo el autor del libro, mientras que el autor de una obra de teatro ya es el director y su compañía, su equipo, y es preferible que no se mezclen demasiado estos dos discursos...”

Denís Paramónov, director y autor de la obra de teatro: “Es una narración sobre nuestros contemporáneos, gente moderna, y está escrita muy a lo moderno, de forma muy clara y comprensible, pues plantea problemas que enfrenta el ser humano de hoy, son muy propios de nuestros tiempos con los cuales me identifico yo y, espero, que los espectadores también. Creo que siempre serán actuales, como también la enseñanza de estar más atentos unos con otros, más sensibles con los que nos rodean”.

“...Veronica se fue a vivir con su padre, nos quedamos solos, Nikita y yo. Por primera vez tenía algo propio, algo solo mío...”.

Nikita Pirozhkov, actor protagónico: “Hubo reparto de papeles, una distribución: el título, el equipo, los actores, el director... Naturalmente, conocimos el material. Era un período de muchos traslados, leí la obra rápidamente durante un viaje en tren, y lloré unas cuatro veces mientras duró la lectura, me coló muy hondo, porque no es sobre la gente de hoy sino sobre lo que se da siempre...”.

La periodista: “Así es como El Protagonista nos pone a pensar en nosotros mismos, en nuestros cercanos... Tal vez podamos ayudarles en algo, así sea con una palabra...”.


La soledad, la consecución del éxito a cualquier precio, la historia sobre una dura competencia en el medio juvenil... Es un estreno reciente en la filial del Teatro de Drama Pushkin de Moscú, un montaje de la novela El Protagonista de Asya Volódina. El argumento gira alrededor de la vida de un estudiante de la facultad de Filosofía de la más prestigiosa universidad del país donde sueñan con ingresar muchos bachilleres, por eso, cuando el personaje falta a un examen, eso produce zozobra entre sus personas cercanas. Los estudiantes tratan de sacar a la luz las causas de la crisis. La situación redunda en una tragedia, y el espectáculo se presenta como una serie de reflexiones de otros personajes sobre lo ocurrido. Su director es Denís Paramónov quien se demoró tres años pensando montar esta novela en el teatro.

Asya Volódina: “Veo qué tensión deben enfrentar los jóvenes hoy en día y cómo procuran encasillar a sí mismos dentro de unos límites, y no es algo que afecta solo a los jóvenes sino a todos nosotros, es algo que mueve este mundo...”.

El Teatro de Drama Pushkin de Moscú presenta un estreno, un montaje de la novela de Asya Volódina El Protagonista sobre la vida universitaria cuyo personaje principal está muerto. Así, el antiguo culto a la perfección conduce a sacrificios y víctimas en los tiempos que corren.

El protagonista, o sea, el personaje central de la obra, parece una estatua revivida que es una imagen en un continuo peregrinaje de un siglo a otro, de un libro a otro, de una vida a otra... La autora de esta novela, Asya Volódina, la adaptó para la puesta en escena. Tal y como aparecen en la obra original, en el escenario actúan varias máscaras de la tragedia griega.

Asya Volódina: “Son máscaras que todos usamos en nuestra vida cotidiana, porque la naturaleza humana, en esencia, nunca cambia, trátese de quien se trate, si es una mujer abandonada o Medea, lo que sienten las dos son los mismos sentimientos... “.

Tanto la novela como la obra de teatro comienzan con la trágica muerte del protagonista, estudiante de la “Academia” en la que es tan difícil ingresar, y luego se despliegan las historias de cuantos lo rodeaban: las de sus compañeros de estudios, la mamá, la hermana, la joven de la que estaba enamorado Nikita... Es un espectro que los observa y calla o habla poco.

Nikita Pirozhkov: “Para mí fue interesante no buscar respuestas sino hacer preguntar, para que el espectador no se ponga a pensar en el por qué ni para qué; qué quería el protagonista, qué le daba miedo... Quería conducirlos a proceso de reflexión...”.

Es insoportable la tensión que agobia a los jóvenes que ponen todo su esfuerzo en construir su vida según un modelo ideal, y aun cuando sean los mejores, siempre aparece alguien que los deja en una posición inferior, cuando ya no se es “suficientemente bueno”.

El espacio de la obra teatral parece una sala para clases de ballet, y la precisión de movimientos en la expresión corporal de los actores se percibe como la analogía del perfeccionismo con que los estudiantes participan en agones, o competencias de todo tipo en la Grecia Antigua, incluyendo los debates filosóficos.

Primero luchan para ingresar, después para quedarse, y entre tanta lucha y de puro milagro, se encuentra espacio para los primeros intentos de amar, y como la última, y la más agotadora prueba, surgen triángulos amorosos en los que el vencedor se queda con todo y el perdedor lo pierde todo.

Para el director Denís Paramónov es el primer montaje teatral, muy grato por cierto, porque la actuación de los actores superó sus expectativas.

Denís Paramónov: “Hay episodios cuando los actores deben hablar muy rápidamente, y lo aprendieron durante contados ensayos”.

El Protagonista es sobre una exacerbante desatención no solo hacia la gente cercana sino hacia la gente en general, porque a veces una sonrisa, una mirada, una pregunta sencilla si se necesita ayuda puede salvar la vida de alguien.




 
 
 

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